Hablar de mujeres rurales es hablar de fortaleza, empleo y emprendimiento, pero también de servicios, cuidados, oportunidades y futuro para nuestros pueblos.
Coincidiendo con el Día Internacional de las Mujeres Rurales, en el territorio de la Asociación para el Desarrollo de la Alcarria y la Campiña (ADAC), que comprende 52 municipios de la provincia de Guadalajara, esa realidad empieza a poder medirse también en proyectos concretos. En el actual periodo LEADER 2023-2027, once iniciativas promovidas por mujeres reúnen ayudas por valor de 223.683,13 euros y una inversión elegible registrada de 316.728,36 euros.
Detrás de las cifras encontramos actividades muy diferentes: farmacias, peluquerías, fisioterapia, formación en idiomas, catering o alojamiento rural. Proyectos que generan actividad económica, pero que tienen además una característica especialmente importante en el medio rural: buena parte de ellos presta servicios directamente ligados a la calidad de vida de la población.
Especialmente significativas son las iniciativas itinerantes. Cuatro de los proyectos incluidos en el actual programa están concebidos para desplazarse por el territorio y acercar servicios allí donde la escasa población dificulta mantener establecimientos permanentes.
No se trata únicamente, por tanto, de ayudar a una mujer a crear su puesto de trabajo. Una peluquera que se desplaza entre pequeños municipios, una fisioterapeuta que acerca su servicio a sus habitantes o una profesora que lleva formación a distintos pueblos están contribuyendo a que vivir en ellos resulte un poco más fácil.
Y esa diferencia es importante. En los territorios afectados por la despoblación, emprender también puede significar prestar un servicio que ayuda a fijar población.

Es el caso de Remedios Pascual, fisioterapeuta que realiza un servicio itinerante en el ámbito de actuación de ADAC. Es la cuarta mujer emprendedora beneficiaria de la líneas de ayudas impulsada por ADAC para favorecer la puesta en marcha y consolidación de servicios básicos itinerantes en municipios de extrema despoblación.
“Llevo desde este verano y tengo bastantes pacientes, más el 50% son personas mayores y el resto, pues personas de todas las edades”, explica Pascual, quien reside en Humanes pero tiene pacientes en Cerezo, Cogolludo, Fontanar o Yunquera. Asegura que sus pacientes valoran mucho el servicio. “Valora mucho que vayas a su casa y que la atiendas. Todo el mundo dice: «Menos mal que estás, porque si no me tendría que ir a Guadalajara, me tendrían que llevar mis hijos». Digamos que les facilitas un poco la vida”, asegura.
Virginia Martín es otra emprendedora que puso en marcha un negocio de catering, Asados Fusion, desde su residencia en Alarilla pero con servicio a toda España. “Vamos donde nos llaman pero tengo mucho trabajo en la zona, prácticamente me muevo por aquí: Marchamalo, Almadrones, etcétera.”, afirma.

“Es cierto que con tanta ayuda que hay aquí en Castilla-La Mancha para las mujeres, pues te atreves un poquito más porque siempre da mucho miedo, mucho vértigo. La verdad que eso es una ventaja. Yo se lo digo a muchísimas compañeras y amigas que tengo en Comunidad de Madrid que no disponen de este tipo de ayudas. Es una gran suerte poder vivir, poder disfrutar de todo este tipo de ayudas”, asegura Martín.
ADAC ha incorporado esta realidad a su estrategia de desarrollo rural. En los últimos años ha impulsado convocatorias LEADER específicas para servicios básicos itinerantes en municipios de extrema despoblación y ha trabajado, junto a FADEMUR Castilla-La Mancha, en el análisis de la situación de las mujeres rurales de La Alcarria y La Campiña. La entidad promovió en 2024 un diagnóstico específico sobre las mujeres de los municipios en extrema despoblación de su territorio.
La presencia femenina forma parte también de la propia estructura de participación de ADAC: FADEMUR está representada en su Junta Directiva, incorporando la perspectiva de las mujeres rurales a la toma de decisiones del Grupo.
De la invisibilidad al liderazgo
La evolución que se observa en Guadalajara se encuadra en un cambio más amplio en Castilla-La Mancha.
La evaluación realizada en 2026 sobre el Estatuto de las Mujeres Rurales refleja un incremento de la participación de las mujeres en los espacios de decisión vinculados al sector agrario y al desarrollo rural. Y existe un dato especialmente revelador sobre el papel de LEADER: los proyectos financiados por los Grupos de Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha cuya titularidad corresponde a mujeres han pasado del 7 % al 26 % entre 2015 y 2023, según datos de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural.
También crece el respaldo al emprendimiento femenino. Entre 2023 y 2026 se han concedido en Castilla-La Mancha 11.264 ayudas a mujeres para emprender en igualdad, con una inversión pública de 25,6 millones de euros.
Las cifras muestran avances, aunque no eliminan los retos. Conciliación, acceso a oportunidades profesionales, financiación, movilidad, digitalización o disponibilidad de servicios siguen condicionando en mayor medida la vida de las mujeres cuando el código postal pertenece a un pequeño municipio.
Por ello, apoyar el emprendimiento femenino rural tiene un efecto que trasciende a cada negocio.
Cuando una mujer decide desarrollar su proyecto profesional en un pueblo está generando actividad económica, pero con frecuencia está haciendo algo más: mantiene un servicio, crea redes, genera referentes para otras mujeres y demuestra que desarrollar un proyecto vital y profesional fuera de las grandes ciudades es posible.

