La Asociación para el Desarrollo de la Alcarria y la Campiña (ADAC), Grupo de Acción Local que gestiona los fondos europeos LEADER, ha consolidado su apoyo a las infraestructuras aeronáuticas del medio rural como motor de actividad económica, servicios y empleo. Dos ejemplos recientes son el Aeródromo Teniente General Vives, en Robledillo de Mohernando, y el aeródromo de Taragudo de la empresa MYDAIR, donde las ayudas otorgadas han servido para ampliar capacidad operativa y mejorar las instalaciones de los mismos.
Robledillo: dos nuevos hangares para crecer en formación y actividad
En el aeródromo de Robledillo de Mohernando, propiedad del Aeroclub de Guadalajara, la ayuda LEADER otorgada por ADAC, con el proyecto finalizado en 2024, ha permitido impulsar la construcción de dos hangares polivalentes con el objetivo de ampliar y profesionalizar la actividad: más capacidad de estacionamiento, espacio para mantenimiento y mejores condiciones para escuelas de vuelo y eventos. Se trata de dos hangares de 40×13 metros, en una inversión en torno a los 467.000 euros.

La ayuda LEADER concedida llegó al máximo de 200.000 euros “Gracias a ADAC hemos podido acceder a los fondos de la UE”, afirmó Jesús Muela, entonces presidente de esta instalación cuando le fue concedida la ayuda “esta ayuda es clave para que una entidad sin ánimo de lucro pueda afrontar inversiones de este tamaño”.
Más allá de lo estrictamente aeronáutico, el aeródromo se presenta como un generador de economía local: el repunte de actividad ha ido acompañado de servicios asociados —como hostelería— y de necesidades de mantenimiento, con impacto directo en la vida del municipio y su entorno.
Taragudo: energía de autoconsumo para operar y sumar servicios
En Taragudo, ADAC ha respaldado en 2024 y 2025 un proyecto orientado a reforzar la viabilidad operativa del aeródromo: la instalación de un sistema completo de generación eléctrica en autoconsumo para el funcionamiento de las instalaciones comunes y para el bar-restaurante previsto en el recinto.

El aeródromo de Taragudo, promovido por el empresario Benito Baldominos (MYDAIR), obtuvo autorización para operar tras varios años de tramitación, y se concibió para impulsar actividad de escuela de vuelo y operaciones de ultraligeros. La infraestructura se ubica a unos dos kilómetros del núcleo urbano y cuenta con hangares y pistas de dimensiones reducidas adaptadas a este tipo de aviación.
La inversión realizada en el aeródromo de Taragudo asciende a 46.759,38 € del cual 20.652,36 € es ayuda LEADER, lo que supone el 44 % del total.
Con Robledillo y Taragudo, ADAC pone el foco en infraestructuras rurales que, sin ser grandes aeropuertos, funcionan como “equipamientos de oportunidad” para el medio rural: atraen visitantes, activan servicios (mantenimiento, combustible, hostelería), facilitan formación y promueven nuevas líneas económicas como el turismo de vuelo. Castilla_La Mancha cuenta con una amplia red de aeródromos y pistas de aterrizaje / despegue (alguna de ellas infrautilizadas). Su uso, no obstante, es desigual.

